miércoles, 26 de octubre de 2011

Fotografía de montaña en blanco y negro

Hace ya algunos años, mientras ojeaba un libro de historia del alpinismo, me di cuenta de que esas fotografías en blanco y negro de cumbres inalcanzables tenían un carácter especial. Eran menos llamativas e impactantes que las páginas a todo color de los libros actuales, pero, no sé si por su antigüedad o por el uso del blanco y negro, me transmitían unas sensaciones totalmente diferentes a las que me provocaban las coloridas imágenes a las que hoy estamos acostumbrados. En cualquier caso, fue allí donde surgió la iniciativa: ¿por qué no iniciar una serie de fotografías de montaña en blanco y negro? Desde entonces, en cada salida al monte que hago trato de volverme con alguna imagen en la tarjeta que pueda funcionar sin colores de por medio. A continuación os dejo una pequeña muestra del trabajo realizado hasta ahora.

De camino al Risco de los Claveles desde Peñalara.



Laguna Grande de Peñalara.



De camino a la cumbre de Peñalara.



Tubo de La Ceja.



Laguna de los Claveles.



La Ceja.



Vistas desde la cumbre de Peñalara.



Vía de subida a Dos Hermanas (Hermana Mayor).



Risco de los Claveles.


Nota: todas las imágenes están tomadas en el Parque Natural de Peñalara.

4 comentarios :

saleina dijo...

Estoy de acuerdo contigo, algunas fotos de alpinismo y montaña ganan mucho con un buen revelado en blanco y negro. El ByN aporta más fuerza y dramatismo a una actividad que ya lo posee gracias al ambiente en que se desarrolla.

saludos

Federico de Haro dijo...

Y sin embargo se utiliza tan poco en la actualidad... Como adicto al blanco y negro prometo cumplir en la medida de mis posibilidades en este blog, jeje.

Un saludote.

El manco dijo...

Hola Fede, no sé si te acuerdas, pero participamos en tu primera ascensión a la cima de Peñalara, en concreto el sábado, 12 de septiembre de 1992. Tenemos las fotografías que lo atestiguan.
Muchos besos, Mila,Álvaro y Edu.

Federico de Haro dijo...

¡Claro que me acuerdo! De la fecha exacta ya no -qué precisión- pero sí de que tenía ocho años. Creo que por casa hay también alguna foto de aquel día, pero me encantaría ver las vuestras. En fin... qué recuerdos.

¡Un abrazo a los tres!