viernes, 18 de octubre de 2013

Dolomitas V: Momentos de luz y nubes

Uno de los principales atractivos de la montaña es que, incluso en verano, nos ofrece una casi interminable variedad de momentos únicos gracias a la diversidad de fenómenos meteorológicos que en ella se producen. Las nubes son uno de esos elementos que uno disfrutaría fotografiando sin cansarse durante horas, pues conforman un mundo infinito de formas y matices que nos invitan a experimentar con encuadres y composiciones. Si a todo ello le añadimos la capacidad de la luz para transformar por completo un paisaje en apenas unos segundos, no es de extrañar que cuando confluyen ambos elementos el resultado sea casi siempre una serie de instantes tan fugaces como sobrecogedores. 

En mi viaje a las Dolomitas tuve la ocasión de presenciar algunos de esos momentos en los que la luz y las nubes parecen ponerse de acuerdo para deleitar con sus sutiles juegos a todo aquel que contemple con atención el paisaje que le rodea. Instantes que parecen haberse escapado del reino de los sueños para dejar marcas imborrables en nuestro recuerdo.















































































4 comentarios :

Juan Ángel Regaña dijo...

La verdad es que en las alturas las condiciones meteorológicas son tan cambiantes que casi cualquier hora es propicia para fotografiar las montañas. Muy buena la serie; en ésta ocasión me quedo con las impares.
Saludos!

Federico de Haro dijo...

¡Me alegro de que te guste la serie! Lo que comentas de las condiciones meteorológicas cambiantes es de las cosas que más me atrae de las montañas, es como si estuvieran vivas...

Un gusto tenerte por aquí, como siempre. ¡Saludos!

Jordi Amela dijo...

La primera y la última dos grandes momentos de luz.
Saludos!

Federico de Haro dijo...

¡Buenas Jordi!

Pues parece que coincides con Juan Ángel. La verdad es que de esta serie esas dos son también de mis preferidas, jeje.

¡Saludos!